El País Vasco es una comunidad autónoma del norte peninsular, organizada en tres territorios históricos: Álava, Bizkaia (Vizcaya) y Gipuzkoa (Guipúzcoa). Su particularidad institucional más relevante es el Concierto Económico, un sistema fiscal foral derivado de los derechos históricos reconocidos en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía. Las Diputaciones Forales recaudan los principales impuestos en sus respectivos territorios, y la comunidad transfiere al Estado una cantidad pactada (cupo) por los servicios no asumidos.
Conviene aclarar que el Concierto afecta al sistema fiscal (IRPF, sociedades, IVA, especiales) pero no a las cotizaciones a la Seguridad Social ni al reconocimiento de pensiones contributivas, competencias estatales exclusivas. Esto significa que las altas, gestión y pago de pensiones contributivas en el País Vasco dependen del INSS y la TGSS, igual que en el régimen común.
La estructura económica vasca tiene un peso industrial muy alto, sostenido históricamente por la siderurgia, la metalurgia, la máquina-herramienta, la automoción, la construcción naval y un terciario avanzado en banca y servicios profesionales. Esto se traduce en carreras de cotización con bases reguladoras tradicionalmente entre las más altas del conjunto del sistema, lo que sitúa la pensión media autonómica habitualmente entre las más elevadas del país. El Régimen Especial del Mar mantiene un peso histórico relevante en la costa de Bizkaia y Gipuzkoa, con localidades como Bermeo, Ondarroa o Hondarribia. Demográficamente, el País Vasco es una de las comunidades más envejecidas, con baja natalidad y una pirámide poblacional invertida, lo que presiona la ratio cotizantes/pensionistas.