Gipuzkoa es uno de los tres territorios históricos del País Vasco. Es el más densamente poblado de los tres y el de menor superficie. Está articulada entre la fachada cantábrica al norte (con núcleos como San Sebastián, Irun, Hondarribia, Pasaia, Zarautz, Getaria u Ondarroa-Mutriku en su frontera con Bizkaia) y un interior montañoso muy fragmentado (Goierri, Urola, Debabarrena, Debagoiena, Tolosaldea). Su capital, Donostia-San Sebastián, articula los servicios autonómicos y el peso administrativo y turístico.
En el sistema de pensiones, Gipuzkoa se rige —como el resto del País Vasco— por el Convenio con la Seguridad Social estatal: el Concierto Económico afecta al sistema fiscal foral pero no a las cotizaciones ni al reconocimiento de pensiones contributivas, competencias exclusivas del INSS y la TGSS. La estructura económica guipuzcoana tiene un peso industrial muy alto, sostenido por la máquina-herramienta (con el Goierri y el Alto Deba como referencia europea), por el cooperativismo industrial (Mondragón Corporación Cooperativa, con sede en Arrasate-Mondragón), por la siderurgia ligera, los transformados metálicos, la aeronáutica y un terciario avanzado. Esta configuración genera carreras de cotización con bases reguladoras tradicionalmente entre las más altas del país, lo que sitúa la pensión media guipuzcoana habitualmente entre las más elevadas del sistema.
El Régimen Especial del Mar conserva un peso histórico relevante en la costa, con puertos como Pasaia, Hondarribia, Getaria, Mutriku y Ondarroa, sostenido por la pesca de altura del bonito y la merluza y por la pesca artesanal. El Sistema Especial Agrario es minoritario, vinculado al caserío y a la ganadería extensiva del interior. Demográficamente, Gipuzkoa presenta una pirámide envejecida, con baja natalidad y un proceso de envejecimiento acentuado. La gestión de pensiones contributivas corresponde al INSS; las no contributivas, al Gobierno Vasco y a la Diputación Foral.