El Régimen General de la Seguridad Social (RGSS) es el régimen mayoritario del sistema español y la pieza central del modelo de protección social contributiva. Integra a la mayor parte de los trabajadores por cuenta ajena del sector privado y, desde 2011, a los funcionarios de nuevo ingreso del sector público. Su volumen tanto de afiliados como de pensiones en pago supera ampliamente al de cualquier otro régimen, lo que lo convierte en el referente comparativo natural cuando se analizan magnitudes del sistema.
Cubre el conjunto de contingencias previstas por el sistema: incapacidad temporal, incapacidad permanente, jubilación, muerte y supervivencia (viudedad, orfandad, en favor de familiares), nacimiento y cuidado de menor, riesgo durante el embarazo y la lactancia natural, cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad grave, y desempleo, este último a través de la gestión del SEPE. La cotización corre a cargo de empresa y trabajador, con tipos repartidos en proporciones distintas según contingencia.
Dentro del Régimen General se integran varios sistemas especiales que mantienen reglas específicas en materia de cotización o de cómputo, sin constituir regímenes independientes. Los más relevantes son el Sistema Especial Agrario, el Sistema Especial para Empleados del Hogar, el Sistema Especial de la industria resinera, el Sistema Especial de manipulado y empaquetado del tomate fresco con destino a la exportación y el Sistema Especial para Trabajadores Fijos Discontinuos. Su integración en el RGSS es resultado de un proceso histórico de simplificación de regímenes, orientado a homogeneizar derechos y deberes, sin perder por ello las particularidades estrictamente necesarias para reflejar la realidad de cada actividad.