Cataluña es una comunidad autónoma del noreste peninsular, organizada en cuatro provincias: Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. Es una de las regiones más pobladas y con mayor peso económico del país, lo que se traduce en una contribución muy relevante tanto a la masa de cotizantes como al volumen total de pensiones en pago. Cualquier variación significativa en sus magnitudes tiene reflejo en el agregado nacional del sistema.
La estructura productiva catalana es diversa, con un peso decisivo del sector servicios, una industria manufacturera con tradición histórica (química, automoción, textil, alimentación), un sector turístico potente y una agricultura especializada en zonas del interior y el delta del Ebro. Esto se traduce en una composición del sistema en la que el Régimen General es ampliamente mayoritario, con una presencia también significativa del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos sostenida por el tejido de pymes y comercio. El Régimen Especial del Mar tiene una presencia histórica en localidades costeras de Tarragona y Girona.
Cataluña se rige por el régimen común de la Seguridad Social: a diferencia del País Vasco o Navarra, no dispone de concierto o convenio en materia de cotizaciones, y el reconocimiento y pago de las pensiones contributivas corresponde al INSS. La Generalitat gestiona, en cambio, las pensiones no contributivas y otras prestaciones asistenciales a través del Departamento competente en materia de derechos sociales. El envejecimiento de la población catalana es notable, aunque algo más moderado que el de comunidades del noroeste peninsular gracias al efecto demográfico de las áreas metropolitanas.