Girona es la provincia más septentrional de Cataluña, fronteriza con Francia y articulada entre los Pirineos al norte (Cerdanya, Ripollès, Garrotxa), la Costa Brava al este (con núcleos como Lloret, Roses, Cadaqués, Palamós o L'Escala) y la depresión central al sur (la Selva, el Gironès, el Pla de l'Estany). Su capital, Girona, concentra los servicios administrativos, sanitarios y universitarios.
En el sistema de pensiones, Girona presenta un Régimen General diversificado, sostenido por el sector turístico de la Costa Brava (hostelería, restauración, comercio), por una industria manufacturera relevante en el corredor central (Olot, Banyoles, Salt, Figueres) con peso de cárnica, transformados, textil y artes gráficas, y por la administración pública y los servicios urbanos de la capital. El RETA tiene un peso muy alto, vinculado a hostelería, comercio, servicios profesionales, restauración familiar y a explotaciones agrarias. El Sistema Especial Agrario y el RETA agrario tienen presencia significativa, vinculados a la ganadería porcina y vacuna del interior, al sector forestal y a los cultivos hortofrutícolas.
El Régimen Especial del Mar conserva presencia en los puertos de Palamós, Roses, Blanes, Sant Feliu de Guíxols y L'Escala, sostenido por la pesca artesanal y la conservera. La cuantía media de pensión gerundense se sitúa habitualmente próxima a la media catalana. Demográficamente, la provincia mantiene un perfil más estable que el de la mayoría del interior peninsular, gracias al saldo migratorio positivo —tanto interior como exterior. La gestión de pensiones contributivas corresponde al INSS bajo el régimen común; las no contributivas y otras prestaciones asistenciales son competencia de la Generalitat.