Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España y una de las más extensas. Su estructura administrativa se organiza en ocho provincias y concentra una parte muy relevante del total de pensiones contributivas que paga la Seguridad Social, simplemente por volumen demográfico. Dentro del conjunto del sistema, su peso es estructural: cualquier variación significativa en sus cifras tiende a notarse en el agregado nacional.
En términos de perfil del sistema de pensiones, Andalucía combina un mercado laboral con fuerte presencia del sector servicios, la construcción y, de forma muy marcada, la actividad agraria. Esto explica que el Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General tenga aquí una representación mucho mayor que en otras comunidades, con la particularidad de la cotización por jornadas reales de los trabajadores eventuales del campo. Este factor influye históricamente a la baja en la pensión media regional, ya que las carreras de cotización en el agrario suelen ser más cortas o discontinuas que en el Régimen General puro.
El envejecimiento de la población andaluza es algo más moderado que el de comunidades del norte y noroeste peninsular, con áreas urbanas (Sevilla, Málaga, Granada) que mantienen perfiles demográficos relativamente jóvenes y zonas rurales del interior, especialmente en Jaén y Almería interior, donde la presión del envejecimiento sí es notable. El subsidio agrario y la renta agraria, gestionados a través del SEPE, son una pieza específica del sistema de protección social en esta comunidad y en Extremadura, aunque no forman parte propiamente de las pensiones contributivas.