Málaga es una provincia del sur peninsular, abierta al Mediterráneo, articulada entre la conurbación de la Costa del Sol y un interior montañoso (Serranía de Ronda, Axarquía, Antequera). Es la segunda provincia más poblada de Andalucía. Su capital, Málaga, ha consolidado en las últimas dos décadas un sector terciario avanzado vinculado al turismo, la tecnología y los servicios profesionales, mientras que la franja litoral —Marbella, Estepona, Fuengirola, Benalmádena, Torremolinos, Mijas— concentra la actividad turística residencial y vacacional más intensa de España junto con Baleares y Canarias.
En el sistema de pensiones, Málaga es una provincia con un Régimen General dominante, sostenido por hostelería, turismo, servicios, comercio, construcción y, crecientemente, sector tecnológico. El RETA tiene un peso muy alto, vinculado al pequeño comercio, la restauración, los servicios profesionales y el inmobiliario, especialmente en la Costa del Sol. El Sistema Especial Agrario tiene presencia en la Axarquía y el interior (subtropicales, vid, almendro, hortícolas) pero con menor peso relativo que en provincias del valle del Guadalquivir. El Régimen Especial del Mar conserva presencia en el puerto de Málaga y en localidades costeras como Marbella, Fuengirola y Estepona, aunque en clara reducción frente a su importancia histórica.
Demográficamente, Málaga es una de las provincias andaluzas más jóvenes en términos relativos y con mayor crecimiento de población, sostenido por el saldo migratorio positivo —tanto interior como exterior, incluyendo una proporción significativa de residentes europeos en edad de jubilación. La gestión de pensiones contributivas corresponde al INSS; las no contributivas, a la Junta de Andalucía.