Almería es una provincia del sureste peninsular, encajada entre el Mediterráneo, las sierras de los Filabres y Cazorla y el desierto de Tabernas. Es la provincia más oriental de Andalucía y, junto con Murcia y Alicante, configura uno de los enclaves agrícolas más singulares de Europa: la concentración de invernaderos del Poniente y del Campo de Níjar. Su capital, Almería, articula el grueso de la actividad administrativa y portuaria.
En el sistema de pensiones, Almería presenta un perfil muy marcado por el Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General. La agricultura intensiva bajo plástico genera un volumen muy elevado de afiliación al agrario, con cotización por jornadas reales en el caso de los trabajadores eventuales. Esa estructura se traduce, históricamente, en carreras de cotización más cortas o discontinuas y, por tanto, en una pensión media por debajo del promedio nacional. El Régimen General urbano se sostiene en Almería capital y El Ejido, con servicios, hostelería, transporte y comercio mayorista hortofrutícola. El RETA tiene presencia destacada vinculado a explotaciones familiares y al pequeño comercio de las comarcas del Levante y la Alpujarra. El Régimen Especial del Mar conserva un peso menor pero estable en los puertos de Almería, Adra, Garrucha y Carboneras.
Demográficamente, Almería es la provincia andaluza más joven en términos relativos, con un peso significativo de población inmigrante vinculada a la actividad agraria. Las pensiones contributivas dependen del INSS bajo el régimen común; las no contributivas y las prestaciones asistenciales corresponden a la Junta de Andalucía a través de la consejería competente.