Extremadura es una comunidad autónoma del oeste peninsular, organizada en dos provincias: Badajoz y Cáceres. Es una de las comunidades menos densamente pobladas de España y mantiene una economía con un peso muy significativo del sector primario, especialmente la agricultura de secano, el olivar, la viticultura, la ganadería extensiva y la dehesa. El sector servicios, vinculado en buena parte al empleo público y al turismo cultural, completa el grueso de la actividad.
En el sistema de pensiones, Extremadura se caracteriza tradicionalmente por una cuantía media por debajo del promedio nacional. La razón estructural es la fuerte presencia del Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General y la importancia de las trayectorias laborales en actividades estacionales del campo, con cotización por jornadas reales de los trabajadores eventuales. Junto a Andalucía, Extremadura es la comunidad donde el subsidio agrario y la renta agraria, gestionados por el SEPE, tienen un peso histórico relevante, aunque estas figuras corresponden a desempleo asistencial y no a pensiones contributivas.
El envejecimiento poblacional es notable, especialmente en los pueblos del interior de Cáceres y en la comarca de La Serena, con dinámicas de despoblación rural muy marcadas. La gestión de pensiones contributivas depende del INSS bajo el régimen común estatal, mientras que las pensiones no contributivas y otras prestaciones asistenciales son administradas por la Junta de Extremadura a través del SEPAD y los servicios sociales autonómicos. El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos también tiene un peso destacado, vinculado al pequeño comercio y a las explotaciones familiares.