Cáceres es la segunda provincia más extensa de España y una de las menos densamente pobladas. Está situada en el oeste peninsular, fronteriza con Portugal y articulada entre la sierra de Gata y las Hurdes al norte, el valle del Jerte y La Vera al noreste, los Montes de Toledo y Las Villuercas al este, el Tajo en el centro y la dehesa cacereña al sur (Trujillo, Cáceres, Brozas, Valencia de Alcántara). Su capital, Cáceres, conserva un casco histórico declarado Patrimonio de la Humanidad. Núcleos como Plasencia, Navalmoral de la Mata, Coria o Trujillo articulan el resto del territorio.
En el sistema de pensiones, Cáceres presenta un perfil marcado por el peso del RETA agrario y del Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General, vinculados a la dehesa con ganadería extensiva ibérica, al ovino, al cerezo del Jerte, al pimentón de La Vera, al tabaco del valle del Tiétar (compartido con Ávila) y al regadío del Alagón. La cotización por jornadas reales en eventuales tiene presencia destacada. El Régimen General urbano se concentra en Cáceres y Plasencia, sostenido por administración pública, sanidad, universidad y servicios; en Navalmoral de la Mata se asienta además la central nuclear de Almaraz, con un volumen de afiliación industrial relevante para la zona. El RETA tiene un peso significativo en pequeño comercio, hostelería y explotaciones familiares.
El Régimen Especial del Mar es inexistente. La cuantía media de pensión se sitúa históricamente entre las más bajas del país, lastrada por la estructura agraria y por la baja densidad industrial. Demográficamente, las comarcas serranas (Las Hurdes, Sierra de Gata, Las Villuercas) y la dehesa interior presentan envejecimiento muy marcado y despoblación rural intensa. La gestión de pensiones contributivas corresponde al INSS; las no contributivas, a la Junta de Extremadura a través del SEPAD.