La Comunidad Foral de Navarra es una comunidad autónoma uniprovincial del norte peninsular cuya particularidad institucional más relevante es el Convenio Económico, derivado de los derechos históricos forales reconocidos en la Constitución y en la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral. Este convenio dota a Navarra de un sistema fiscal propio: la Hacienda Foral recauda los principales impuestos en su territorio y aporta al Estado una cantidad pactada en concepto de servicios no asumidos.
En materia de Seguridad Social, sin embargo, conviene aclarar un matiz frecuente: las cotizaciones sociales y el reconocimiento de pensiones contributivas no forman parte del sistema fiscal foral, sino que se gestionan por la Seguridad Social estatal a través del INSS y la TGSS, igual que en el régimen común. La especificidad foral afecta a impuestos (IRPF, sociedades, IVA) pero no a las cuotas a la Seguridad Social, que son de competencia estatal exclusiva.
La estructura económica navarra es marcadamente industrial, con presencia destacada del sector automovilístico, energías renovables, agroalimentación, metalmecánica y un sector primario relevante vinculado a la huerta de la Ribera. Esto se traduce en un peso muy alto del Régimen General, con bases reguladoras tradicionalmente sólidas y carreras de cotización largas. La pensión media en Navarra figura habitualmente entre las más elevadas del conjunto del sistema. Demográficamente, mantiene un envejecimiento intermedio, con áreas urbanas (Pamplona y su comarca) demográficamente más estables y una zona pirenaica afectada por despoblación. Las pensiones no contributivas las gestiona el Gobierno de Navarra a través de sus servicios sociales.