Melilla es la otra ciudad autónoma del Estado, situada en la costa norte de África, e integra plenamente el sistema de Seguridad Social. Como Ceuta, su volumen de pensiones en pago es muy reducido en términos absolutos, lo que la coloca de forma constante en los últimos lugares del ranking nacional por número de beneficiarios.
La actividad económica está dominada por el sector público estatal y autonómico, la sanidad y la educación, el comercio fronterizo y los servicios. La presencia militar histórica y la administración portuaria también pesan. Esa composición tiende a generar carreras de cotización ligadas mayoritariamente al Régimen General, con bases reguladoras superiores a la media de muchas regiones peninsulares con tejido productivo más fragmentado. Esto se traduce en una pensión media que, como en Ceuta, se ubica habitualmente por encima de la media del sistema, aunque la dispersión interna es considerable.
Los regímenes agrario y del mar son testimoniales. El INSS gestiona las prestaciones contributivas a través de su dirección provincial; las no contributivas dependen de la propia ciudad autónoma. La revalorización anual sigue las reglas vigentes en todo el territorio nacional, con los mismos coeficientes y la misma fórmula vinculada al IPC adoptados tras las reformas de 2021 y posteriores ajustes.