Ceuta es una de las dos ciudades autónomas españolas, situada en la costa norte de África y, al mismo tiempo, plenamente integrada en el sistema de Seguridad Social español. Su tamaño demográfico es muy reducido en comparación con cualquier comunidad autónoma peninsular, lo que la sitúa de forma estable en los últimos puestos del sistema en cuanto a número absoluto de pensiones en pago.
Su estructura económica está marcada por una alta presencia del sector público (Administración General del Estado, Ministerio de Defensa por su condición de plaza con guarnición militar, sanidad y educación dependientes del Estado o de la propia ciudad autónoma) y por el comercio y los servicios vinculados al tránsito fronterizo. Esa composición, junto con la fiscalidad específica de las ciudades autónomas y el peso del Régimen General sobre el conjunto local, da carreras de cotización con bases reguladoras relativamente altas. Como resultado, la pensión media en Ceuta se sitúa habitualmente por encima de la media del sistema español.
El régimen agrario y el del mar son aquí marginales o inexistentes en términos prácticos. La gestión administrativa del INSS se realiza a través de las direcciones provinciales y, para las pensiones no contributivas, la propia ciudad autónoma asume las competencias equivalentes a las que en una comunidad autónoma tiene su consejería competente. La revalorización anual se aplica con las mismas reglas que en el resto del territorio nacional.