Canarias es una comunidad autónoma archipelágica situada en el Atlántico, organizada en dos provincias: Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Su lejanía respecto a la Península y su condición ultraperiférica dentro de la Unión Europea explican una serie de particularidades fiscales y económicas, recogidas en el Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF), que afectan al IGIC y a determinados beneficios para empresas y trabajadores. En materia estricta de Seguridad Social, sin embargo, el sistema de pensiones contributivas funciona conforme al régimen común estatal.
La economía canaria está muy especializada en el sector servicios, con el turismo como motor principal, además de un peso histórico de la agricultura de exportación (plátano, tomate) y de actividades portuarias y pesqueras. Esto se traslada a la composición de cotizantes y pensionistas: presencia muy fuerte del Régimen General vinculado a hostelería y comercio, una proporción reseñable de autónomos del pequeño comercio y los servicios turísticos, y un peso histórico, hoy menor, del Régimen Especial del Mar en las islas con tradición pesquera.
Demográficamente, Canarias presenta un envejecimiento más moderado que el promedio nacional, aunque con una tendencia clara al alza. La estacionalidad turística y la temporalidad estructural del empleo influyen en las carreras de cotización, lo que tradicionalmente se refleja en bases reguladoras más ajustadas en parte de los nuevos pensionistas. Las pensiones no contributivas son gestionadas por el Gobierno de Canarias a través de la Consejería competente en materia de servicios sociales.