El Principado de Asturias es una comunidad autónoma uniprovincial del norte peninsular, con una identidad económica históricamente vinculada a la minería del carbón, la siderurgia y la industria pesada. Esa herencia industrial, hoy muy reducida, sigue siendo determinante para entender la composición actual de su sistema de pensiones, ya que durante décadas generó carreras de cotización largas y con bases relativamente altas, además de una proporción significativa de prejubilaciones derivadas de la reconversión industrial de los años ochenta y noventa.
El Régimen Especial de la Minería del Carbón ha tenido en las cuencas mineras asturianas (Nalón, Caudal) uno de sus núcleos principales junto con León. Este régimen, prácticamente residual hoy en cuanto a nuevas altas, mantiene un volumen relevante de pensiones en pago en Asturias gracias a su sistema de coeficientes reductores de edad por penosidad, peligrosidad y toxicidad. La pensión media de quienes proceden de este régimen tiende a situarse claramente por encima de la media del sistema, lo que impacta también en la pensión media autonómica.
Asturias es, además, una de las comunidades más envejecidas de España, con una de las tasas de natalidad más bajas y una pirámide demográfica claramente invertida. Esto explica que el ratio entre pensionistas y cotizantes sea aquí especialmente desfavorable y que el peso de las pensiones de jubilación y viudedad sobre la población total sea de los más altos del país. La gestión de pensiones no contributivas corresponde al Principado a través de sus servicios sociales.