Análisis

Por qué España gasta más en pensiones que la media de la UE

El 13,16 % del PIB que España dedica a pensiones se explica por demografía, generosidad relativa y composición del gasto. Datos Eurostat y OCDE.

Publicado 30 de abril de 2026

España destinó en 2023 el 13,16 % de su PIB a pensiones, según los datos ESSPROS de Eurostat. La cifra coloca al país en el sexto puesto de la Unión Europea por intensidad de gasto en pensiones, por encima de la media UE-27 y muy por encima de la media de la OCDE. Esta pieza desmonta esa cifra en sus tres componentes —demografía, generosidad y estructura— para entender por qué la cifra agregada es la que es y qué dice y qué no dice.

El objetivo es descriptivo: explicar la cifra. No prescribe ni recomienda nada.

La cifra en contexto europeo

El indicador "gasto en pensiones / PIB" es un cociente, así que su lectura depende tanto del numerador (cuánto se paga en prestaciones de vejez y supervivencia) como del denominador (el tamaño de la economía).

Con datos Eurostat 2023, los países europeos que más gastan en pensiones respecto al PIB son:

  • Italia: 15,49 %
  • Francia: 14,61 %
  • Austria: 14,44 %
  • Grecia: 14,01 %
  • España: 13,16 %

La media UE-27 se sitúa por debajo de la cifra española. La OCDE, que añade países anglosajones y nórdicos con sistemas y demografía distintos, muestra una media inferior. Los datos completos están en /macro/gasto-pensiones-pib.

Más allá del ranking, los cinco países con mayor intensidad de gasto comparten dos rasgos: pirámides demográficas envejecidas y sistemas contributivos de reparto con tasa de sustitución alta. La correlación es informativa, no causal: hay países envejecidos con sistemas menos intensos (Alemania, Suecia) y países con sistemas generosos pero menos envejecidos. La comparativa detallada con Italia, Francia y Alemania ilustra qué reglas concretas explican la divergencia.

Componente 1 · Demografía: cuántos pensionistas por trabajador

El primer factor que explica el numerador es cuántas personas cobran pensión. España tenía en 2026 10.476.332 pensiones contributivas en pago (datos Seguridad Social, abril). La cifra crece año a año porque las cohortes que entran en jubilación son más numerosas que las que salen del sistema por fallecimiento.

El llamado ratio de dependencia —población mayor de 65 años sobre población activa o sobre cotizantes— es la métrica habitual para captar la presión demográfica. Eurostat publica el indicador (tps00198) y muestra a España en una pendiente ascendente desde 2011, en línea con la mayoría de países del sur de Europa.

Dos detalles relevantes:

  • La esperanza de vida al jubilarse en España es de las más altas del mundo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), una persona que cumple 65 años en España puede esperar vivir más años que la media OCDE, lo que alarga el periodo de cobro de la pensión.
  • La cohorte del baby-boom español (nacidos entre 1958 y 1977 aproximadamente) ya está empezando a entrar en jubilación. La AIReF y el Banco de España han documentado que el grueso de la presión sobre el sistema se concentra entre 2025 y 2050.

La demografía no explica toda la cifra de gasto, pero es la parte estructural más rígida: ni siquiera reformas legales drásticas la moverían en un horizonte corto. Cómo el sistema encara esta rampa demográfica está en el análisis sobre baby-boomers y sostenibilidad.

Componente 2 · Generosidad: cuánto cobra cada pensionista

El segundo factor es la cuantía de las pensiones reconocidas. Aquí entra la tasa de sustitución bruta, que mide cuánto cobra de pensión un nuevo jubilado respecto a su último salario.

La OCDE publica este indicador en Pensions at a Glance. Su edición 2025 sitúa la tasa bruta teórica de España en torno al 80 % para una carrera completa con salario medio, frente a una media OCDE del 52 %. El dato hay que leerlo con cuidado: es una tasa teórica calculada sobre supuestos uniformes (carrera completa, salario medio, sin lagunas), no la tasa media efectiva del sistema, pero permite comparar reglas entre países.

¿Por qué España sale tan alta?

  • El cálculo aplica un porcentaje del 100 % de la base reguladora con 36 años y 6 meses cotizados, sin reducción adicional por longitud de carrera.
  • La base reguladora se calcula con un periodo amplio (25 años o, con la opción dual del RD-ley 2/2023, 304 mensualidades descartando 24), lo que permite que las bases altas tardías compensen lagunas tempranas.
  • El tope máximo del sistema (3.359,60 €/mes en 2026, según RD 39/2026) actúa como techo, pero la pensión máxima sigue siendo elevada en términos absolutos respecto a la mayoría de países OCDE.
  • La revalorización por IPC garantiza que la pensión no pierda poder adquisitivo, algo que muchos sistemas europeos no comprometen con la misma fuerza.

A esto se suma que las pensiones mínimas y las no contributivas se han revalorizado con calendario propio en los últimos años (en 2026, +11,4 % por el RD 39/2026), lo que eleva la cuantía media del sistema y, por tanto, el numerador de la cifra de gasto. Dentro del propio sistema español, además, la cuantía media difiere mucho según el régimen del beneficiario, como detalla el análisis sobre pensión por régimen contributivo.

Componente 3 · Composición: qué incluye "gasto en pensiones"

El tercer factor explica diferencias de medición entre países y se llama composición. La cifra de Eurostat agrega prestaciones bajo dos funciones ESSPROS: old age (vejez) y survivors (supervivencia). Eso incluye:

España, a diferencia de algunos países nórdicos, paga el grueso de su protección a la vejez por la vía contributiva pública, no por planes complementarios privados con bonificación fiscal. Cuando se compara solo el gasto público obligatorio, España aparece más arriba en el ranking; cuando se incluye gasto privado obligatorio (caso de Países Bajos o Dinamarca), las distancias se acortan.

La OCDE hace explícita esta distinción en Pensions at a Glance y publica una "tasa de sustitución total" que suma componente público y privado obligatorio. En esa métrica España baja menos respecto a la media porque su pilar privado obligatorio es marginal.

Lo que la cifra no dice

Tres avisos antes de leer cualquier titular sobre el 13,16 %:

  • No mide eficiencia ni equidad. Un país puede gastar menos en pensiones porque no protege bien a sus mayores, no porque sea más eficiente.
  • No es comparable a "gasto en sanidad" o "gasto en educación" en sentido estricto. La pensión es una transferencia de renta, no un consumo de servicio público.
  • No anticipa la trayectoria. Para evaluar la sostenibilidad importa cómo evolucionará la cifra con la entrada del baby-boom y con las reformas de ingresos (MEI, cuota de solidaridad).

Para esa evaluación dinámica, los informes de la AIReF, del Banco de España y la propia Ageing Report de la Comisión Europea son las fuentes técnicas de referencia.

En resumen

  • España gastó el 13,16 % del PIB en pensiones en 2023, sexto puesto en la UE-27.
  • La cifra se explica por la combinación de pirámide envejecida, tasa de sustitución teórica alta (80 % vs 52 % OCDE) y peso del pilar contributivo público sobre el total.
  • La demografía es el factor más rígido: la cohorte del baby-boom presiona el sistema entre 2025 y 2050.
  • La generosidad relativa proviene del 100 % de base reguladora con carrera completa, del periodo de cómputo y de la revalorización por IPC.
  • La comparación internacional pierde precisión cuando no se ajusta por composición pública-privada del sistema.

Fuentes consultadas

  • Eurostat, base ESSPROS, gasto en protección social por función (spr_exp_fol), datos 2023, consultado abril 2026.
  • OCDE, Pensions at a Glance 2025, capítulos sobre tasa de sustitución y composición del gasto.
  • INE, Indicadores Demográficos Básicos, esperanza de vida al cumplir 65 años, serie histórica.
  • Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.
  • Banco de España, Informe Anual 2024, capítulo sobre las finanzas públicas y el sistema de pensiones.
  • Real Decreto 39/2026, de 9 de enero (BOE-A-2026-1484).
  • Real Decreto-ley 2/2023, de 16 de marzo.
  • Comisión Europea, 2024 Ageing Report, proyecciones de gasto en pensiones a largo plazo.