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Tasa de sustitución

La tasa de sustitución es el porcentaje que representa la primera pensión cobrada respecto al último salario en activo del trabajador. Es uno de los…

La tasa de sustitución es el porcentaje que representa la primera pensión cobrada respecto al último salario en activo del trabajador. Es uno de los indicadores más utilizados para comparar la generosidad de los sistemas públicos de pensiones entre países.

Se calcula dividiendo el importe inicial de la pensión por el último salario antes de la jubilación. Por ejemplo, si una persona se jubila con una pensión equivalente a tres cuartas partes de su sueldo final, su tasa de sustitución bruta es del 75 %.

La distinción entre bruta y neta es relevante:

  • La tasa bruta compara importes antes de impuestos.
  • La tasa neta compara lo que efectivamente se percibe, descontando IRPF y cotizaciones, y suele ser más alta porque los pensionistas pagan menos retenciones que los trabajadores.

España ha tenido históricamente tasas de sustitución brutas elevadas en comparación con la media de la OCDE y de la Unión Europea. Esa cifra es uno de los argumentos recurrentes en los debates sobre sostenibilidad del sistema. Según el informe Pensions at a Glance 2025 de la OCDE, España proyecta una tasa de sustitución bruta del 80 % para una carrera completa con salario medio (hombres), una de las más altas de la organización, frente a una media OCDE del 52,0 %.

La tasa de sustitución de cada persona depende de su carrera de cotización, su base reguladora y los coeficientes que se le apliquen, no es un porcentaje fijo. Las reformas recientes y los mecanismos como el MEI buscan, entre otras cosas, mantener la tasa sin comprometer las cuentas del sistema.

Ver también: Base reguladora, Porcentaje aplicable, Jubilación ordinaria, Factor de sostenibilidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la tasa de sustitución de las pensiones en España?

Según el informe Pensions at a Glance 2025 de la OCDE, España proyecta una tasa de sustitución bruta del 80 % para una carrera completa con salario medio (hombres), una de las más altas de la organización, frente a una media OCDE del 52,0 %. La cifra es bruta, antes de impuestos. La tasa neta —que descuenta IRPF y cotizaciones del salario activo y el IRPF de la pensión— suele ser superior, porque los pensionistas pagan menos retenciones que los trabajadores. La tasa individual depende de la carrera de cotización, la base reguladora y los coeficientes aplicables.

¿Por qué no es fijo el porcentaje de sustitución para cada persona?

Porque depende de variables individuales que cambian de un trabajador a otro. La base reguladora se calcula sobre la media de bases del periodo computable, no sobre el último salario. El porcentaje aplicable depende de los años cotizados conforme a la escala. Los coeficientes reductores por anticipo o los incentivos por demora ajustan al alza o a la baja el resultado. Por todo eso, dos trabajadores con un último salario idéntico pueden acabar con tasas muy distintas según cómo haya sido su carrera. La tasa proyectada de la OCDE es una referencia agregada, no una cifra individual.

¿Bruta o neta? ¿Qué tasa es más relevante?

Para comparaciones internacionales, la bruta es la más utilizada porque elimina las diferencias fiscales entre países y permite comparar la generosidad nominal de los sistemas. Para la planificación individual, la neta es más útil: refleja lo que efectivamente queda en el bolsillo del pensionista frente a lo que cobraba en activo. La tasa neta suele ser superior a la bruta porque los pensionistas pagan menos IRPF y no cotizan a la Seguridad Social. La OCDE publica ambas en cada actualización de Pensions at a Glance.