La Rioja es una provincia uniprovincial coincidente con la Comunidad Autónoma de La Rioja. Es la comunidad más pequeña en superficie del país. Está articulada en torno al valle del Ebro al norte y a la sierra al sur (Sierra de la Demanda, Cebollera, Picos de Urbión). Su capital, Logroño, concentra el grueso de la población y de la actividad. Núcleos como Calahorra, Arnedo, Haro o Alfaro articulan el resto del territorio.
En el sistema de pensiones, La Rioja presenta un Régimen General relativamente diversificado para su tamaño. La estructura productiva combina el sector vinícola (D.O.Ca. Rioja, una de las denominaciones de origen más reconocidas internacionalmente), la conserva vegetal de la Rioja Baja (Calahorra, Alfaro), el calzado de Arnedo, una industria auxiliar diversificada y un terciario sostenido por la administración autonómica y los servicios urbanos de Logroño. El RETA tiene un peso destacado, vinculado al pequeño comercio, la hostelería, los servicios profesionales y a explotaciones vitivinícolas familiares. El Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General tiene presencia significativa, vinculado especialmente a la viña, al hortofrutícola de la Rioja Baja, a la pera, al melocotón y al espárrago, con cotización por jornadas reales en eventuales del campo durante las campañas.
El Régimen Especial del Mar es inexistente. La cuantía media de pensión riojana se sitúa habitualmente próxima a la media nacional, sostenida por el peso del empleo industrial y vinícola. Demográficamente, La Rioja mantiene una pirámide estable en Logroño y la franja del Ebro, con envejecimiento marcado en las comarcas serranas (Cameros, sierra de la Demanda) y dinámicas de despoblación rural. La gestión de pensiones contributivas corresponde al INSS bajo el régimen común; las no contributivas y otras prestaciones asistenciales son competencia del Gobierno de La Rioja a través de la consejería competente.