Alicante es la provincia más meridional de la Comunitat Valenciana, articulada entre la franja litoral mediterránea (Costa Blanca) y un interior montañoso (Marina Alta, Marina Baixa, Vinalopó, Alcoià). Su capital, Alicante, concentra el peso administrativo y de servicios. Núcleos como Elche, Torrevieja, Benidorm, Alcoy, Elda, Petrer, Orihuela, Denia o Villena articulan el resto del territorio. Es la cuarta provincia más poblada de España.
En el sistema de pensiones, Alicante presenta un Régimen General diversificado pero condicionado por la fuerte estacionalidad del turismo y por industrias tradicionales en transición. El sector turístico de la Costa Blanca (Benidorm, Torrevieja, Calpe, Denia) sostiene un volumen muy alto de empleo en hostelería, restauración y comercio, con carreras de cotización a menudo discontinuas. El tejido industrial conserva polos relevantes en el calzado (Elche, Elda, Petrer, Villena), el textil-hogar (Alcoy, Cocentaina), el juguete (Ibi, Onil), el mármol (Pinoso, Novelda) y la industria auxiliar. El RETA tiene un peso muy alto, vinculado a comercio, hostelería, servicios y construcción.
El Sistema Especial Agrario integrado en el Régimen General tiene presencia significativa, vinculado a cítricos, hortofrutícolas, uva de mesa del Vinalopó y palmeral de Elche. El Régimen Especial del Mar conserva presencia en los puertos de Santa Pola, Denia, Calpe, Altea y Villajoyosa. Demográficamente, Alicante destaca por la fuerte presencia de residentes europeos en edad de jubilación —especialmente británicos y centroeuropeos— en la franja litoral, lo que añade un componente específico al perfil de la población mayor. La cuantía media de pensión se sitúa habitualmente por debajo de la media nacional. La gestión corresponde al INSS; las no contributivas, a la Generalitat Valenciana.