El tipo de cotización es el porcentaje que se aplica sobre la base de cotización para obtener la cuota que se ingresa en la Seguridad Social. Se desglosa en distintos tipos según la contingencia cubierta y se reparte entre la empresa y el trabajador.
En el Régimen General, los tipos más relevantes son:
- Contingencias comunes: cubren jubilación, enfermedad común, etc. La empresa asume la mayor parte y el trabajador, una fracción menor.
- Contingencias profesionales: accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Las paga íntegramente la empresa, según una tarifa que varía por actividad económica (tarifa de primas).
- Desempleo: con porcentajes distintos para empresa y trabajador y, dentro de los trabajadores, para contratos indefinidos y temporales.
- FOGASA y formación profesional: tipos menores, normalmente a cargo de la empresa.
A estos tipos se han ido añadiendo otros instrumentos:
- MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional): cotización adicional finalista, dirigida al Fondo de Reserva, con incremento progresivo según calendario.
- Cuota de solidaridad: cotización adicional sobre la parte de salario que supera la base máxima de cotización.
En el RETA, el tipo de cotización lo asume íntegramente el trabajador autónomo, ya que no hay empleador. Los porcentajes y tramos se actualizan anualmente.
Los tipos vigentes para cada año se publican en la Orden de cotización correspondiente y en la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Ver también: Base de cotización, MEI, Cuota de solidaridad, Régimen General.