La base de cotización es la cifra mensual sobre la que se aplican los tipos de cotización para calcular las cuotas a la Seguridad Social. No coincide necesariamente con el salario bruto: depende de la categoría profesional, los conceptos retributivos incluidos por ley y los topes mínimos y máximos vigentes.
Sus elementos clave:
- Topes mínimos y máximos: cada año, los Presupuestos Generales del Estado o la norma correspondiente fijan una base mínima y máxima por grupo de cotización. Si el salario es inferior a la mínima, se cotiza por la mínima; si supera la máxima, se cotiza solo hasta esa máxima.
- Composición: incluye principalmente la retribución total, sin que pueda ser inferior al salario mínimo interprofesional, y excluye conceptos extrasalariales en los términos previstos por la normativa.
- Regímenes específicos: el RETA tiene un sistema basado en rendimientos netos desde 2023; los empleados del hogar y otros sistemas especiales tienen reglas propias.
La base de cotización es la pieza central del cálculo de la pensión: las bases mensuales acumuladas a lo largo de la vida laboral son las que conformarán, en su día, la base reguladora. No deben confundirse: la base de cotización es mensual y operativa; la base reguladora es el resultado de promediar bases dentro de un periodo concreto a efectos de calcular la pensión.
La normativa principal está en la Ley General de la Seguridad Social y en los reales decretos de cotización aprobados cada año.
Ver también: Tipo de cotización, Base reguladora, MEI, Régimen General.