La situación asimilada al alta es el supuesto en el que un trabajador, aun no estando técnicamente en alta en ningún régimen de la Seguridad Social, conserva el derecho a causar prestaciones como si lo estuviera. La figura tiene como fin proteger trayectorias laborales con interrupciones legítimas: desempleo, excedencias por cuidado, traslados temporales, etc.
Supuestos más relevantes:
- Desempleo total subsidiado o contributivo: durante la percepción de la prestación, el trabajador cotiza a través del SEPE y queda asimilado al alta a efectos de jubilación, incapacidad y otras prestaciones.
- Excedencia por cuidado de hijos o familiares: durante el periodo previsto por la norma, el trabajador queda asimilado al alta y la cotización se mantiene con base mínima en los términos legales.
- Traslado temporal al extranjero dentro de un grupo de empresas o por convenio bilateral.
- Convenio especial con la TGSS: el trabajador asume voluntariamente la cotización para mantener la asimilación al alta durante un periodo sin actividad.
- Suspensión del contrato por violencia de género, huelga legal, cierre patronal legal: situaciones en que se mantiene la asimilación.
La situación asimilada al alta es relevante porque permite causar pensión como si la persona hubiese estado activa: cumple los requisitos de carencia específica dentro de un periodo determinado y permite el cómputo de las prestaciones que requieren alta o asimilada al alta en el momento del hecho causante.
La regulación está en la Ley General de la Seguridad Social y en su Real Decreto 84/1996, sobre afiliación, altas, bajas y variaciones.
Ver también: Periodos asimilados de cotización, Periodo de carencia, Jubilación ordinaria, LGSS.