El Sistema Especial para Empleados del Hogar es un sistema dentro del Régimen General de la Seguridad Social que regula la afiliación, cotización y prestaciones de las personas que prestan servicios remunerados en el ámbito del hogar familiar, contratadas directamente por la persona titular del hogar.
Desde 2012, los empleados del hogar están integrados en el Régimen General, abandonando el antiguo Régimen Especial de Empleados de Hogar, que tenía menor cobertura y peores prestaciones. La integración se ha acompañado de mejoras progresivas, entre ellas:
- Reconocimiento del derecho a la prestación por desempleo, que durante años fue una exclusión especialmente criticada.
- Cotización por tramos según la retribución mensual, con bases mínimas y máximas adaptadas al sector y, en parte, asumidas por la persona empleadora.
- Acción protectora prácticamente equivalente a la del Régimen General: jubilación, incapacidades, riesgo durante el embarazo, nacimiento y cuidado del menor, viudedad, orfandad, asistencia sanitaria.
La regularización de muchos contratos en este sector sigue siendo un reto. La Tesorería General de la Seguridad Social y la Inspección de Trabajo realizan campañas específicas dirigidas a promover el alta y el cumplimiento de obligaciones.
La normativa principal está en la Ley General de la Seguridad Social, en sus disposiciones específicas y en los reales decretos que regulan el sistema especial.
Ver también: Régimen General, Base de cotización, Tipo de cotización, LGSS.