La Inspección de Trabajo y Seguridad Social es el servicio público encargado de vigilar el cumplimiento de la normativa laboral y de Seguridad Social, tanto por parte de empresas como de trabajadores. Tiene competencias plenas para investigar, requerir, sancionar y, en su caso, levantar actas de liquidación o de infracción.
Sus competencias relevantes para pensiones:
- Lucha contra el fraude en cotización: detecta supuestos de alta sin cotización real, falsa actividad del autónomo, infracotización deliberada o falta de alta de trabajadores. Sus actas son la base para que la TGSS reclame cuotas pendientes.
- Recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad: cuando un accidente de trabajo o una enfermedad profesional derivan de incumplimiento empresarial, la Inspección puede proponer un recargo del 30 % al 50 % sobre la prestación, que abona la empresa.
- Comprobación de la legalidad de las altas, las modalidades de contratación y la aplicación correcta de los regímenes especiales y sistemas especiales (agrario, hogar, mar).
- Inspecciones específicas en sectores con alta prevalencia de irregularidad (hogar, hostelería, construcción).
Sus actos pueden recurrirse en vía administrativa y, después, ante la jurisdicción contencioso-administrativa o social, según el tipo de actuación. Depende del Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social, vinculado al Ministerio competente.
Ver también: TGSS, INSS, Recargo de prestaciones, Sistema Especial para Empleados del Hogar.