La tributación de pensiones extranjeras en España es el régimen aplicable a las pensiones percibidas por residentes fiscales en España procedentes de sistemas extranjeros. Es una situación frecuente entre emigrantes retornados, españoles nacidos en otros países y extranjeros jubilados que han trasladado su residencia a España.
Reglas básicas:
- Residencia fiscal: si el pensionista tiene residencia fiscal en España (más de 183 días al año o centro de intereses económicos), debe declarar su renta mundial, incluidas las pensiones extranjeras.
- Naturaleza de la pensión: el tratamiento fiscal varía según el tipo y origen.
- Pensiones del extranjero por trabajo en empresa privada: tributan en España como rendimientos del trabajo, generalmente con derecho a deducción por doble imposición internacional si fueron gravadas en origen.
- Pensiones públicas de funcionarios extranjeros: tributan, en general, solo en el Estado pagador, según los convenios para evitar la doble imposición.
- Convenios para evitar la doble imposición: España tiene convenios firmados con la mayoría de Estados con relevancia migratoria. Cada convenio fija qué Estado tiene potestad para gravar cada tipo de pensión.
- Modelo 720 y declaraciones específicas: el pensionista puede tener obligación de declarar bienes y derechos en el extranjero, con consecuencias fiscales si no lo hace dentro de los plazos previstos.
La regularización fiscal es uno de los puntos más complejos al volver a España tras una vida laboral en el extranjero. Es habitual recurrir a un asesor fiscal especializado en estos primeros ejercicios.
Ver también: Doble imposición de pensiones, Residencia fiscal del pensionista, IRPF en pensiones, Jubilación de emigrantes retornados.