La integración de lagunas es el mecanismo por el que la Seguridad Social rellena los meses sin cotización dentro del periodo de cálculo de la base reguladora, asignándoles una base ficticia. Se aplica para evitar que un trabajador del Régimen General vea reducida su pensión solo porque tuvo periodos sin actividad laboral declarada.
La regla general es que esos huecos se cubren con la base mínima de cotización vigente en cada momento, aunque la normativa establece matices: por ejemplo, durante un cierto número de meses se aplica el 100 % de la base mínima y, a partir de ahí, un porcentaje reducido. Las condiciones concretas están definidas en la Ley General de la Seguridad Social.
La integración no se aplica por igual en todos los regímenes. En el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), tradicionalmente las lagunas no se integran, por lo que cada mes sin cotización afecta directamente al cálculo. Esto explica por qué dos trabajadores con vidas laborales aparentemente similares pueden acabar con pensiones muy distintas.
La integración no añade tiempo cotizado a efectos de carencia ni mejora el porcentaje aplicable: solo evita que la base reguladora se hunda por meses vacíos.
Ver también: Lagunas de cotización, Base reguladora, Régimen General, RETA.