La edad efectiva de jubilación es la edad media a la que las personas acceden realmente a la pensión de jubilación, frente a la edad legal, que es la mínima exigida por la normativa para hacerlo sin coeficientes reductores. Es uno de los indicadores clave para evaluar el funcionamiento del sistema y se publica regularmente por la Seguridad Social, la AIReF y organismos internacionales como la OCDE.
Algunas claves para entender la cifra:
- Suele ser inferior a la edad legal, porque una parte significativa de las altas en jubilación se produce mediante modalidades anticipadas (voluntarias o involuntarias).
- Varía por sectores, regímenes y categorías. En sectores con coeficientes reductores específicos (mar, minería) la edad efectiva tiende a ser más baja; en colectivos con carreras de cotización largas, también puede ser inferior a 65 años por la regla del adelanto sin reducción.
- Tendencia al alza: las reformas de los últimos años han elevado tanto la edad legal como, gradualmente, la efectiva, aunque el efecto se produce con cierto retardo y con disparidades entre colectivos.
La distancia entre edad legal y edad efectiva es uno de los temas recurrentes en los informes de la AIReF y del Banco de España: cuanto mayor sea esa distancia, mayor presión sobre el sistema en términos de años de pago de pensión y de cotizaciones perdidas.
Según los datos publicados por la Seguridad Social, la edad media efectiva de acceso a la jubilación en España en 2024 se situó en 65,2 años —máximo histórico de la serie—, frente a 64,4 años en 2019. Para las mujeres, la edad media fue ligeramente superior (65,8 años). En ese mismo ejercicio, las jubilaciones anticipadas representaron el 28,6 % de las altas iniciales y las demoradas el 9,7 % (frente al 4,8 % de 2019).
Ver también: Edad legal de jubilación, Jubilación anticipada voluntaria, Jubilación anticipada involuntaria, Jubilación ordinaria.