El IPC (Índice de Precios al Consumo) es la medida estadística oficial que sigue la evolución de los precios de una cesta representativa de bienes y servicios consumidos por los hogares en España. Lo elabora y publica mensualmente el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En el sistema de pensiones aparece en dos lugares clave:
- Revalorización anual: tras la reforma de 2021, las pensiones contributivas se actualizan cada 1 de enero conforme al IPC interanual medio del periodo comprendido entre diciembre y noviembre del año anterior. Si el resultado es negativo, las pensiones no bajan: se mantienen en el importe vigente.
- Cálculo de la base reguladora: las bases de cotización del periodo computable se actualizan conforme al IPC, salvo las correspondientes a los dos años inmediatamente anteriores al hecho causante, que se computan por su valor nominal. Esta actualización evita que las bases más antiguas pierdan peso en el cálculo solo por el efecto de la inflación.
El INE publica varias variantes del IPC: el general nacional, los desagregados por comunidades y grupos, y el IPC armonizado (IPCA) comparable a nivel europeo. La normativa de Seguridad Social utiliza, salvo regla específica, el IPC general nacional.
Históricamente, la fórmula vigente entre 2014 y 2018 (el llamado Índice de Revalorización de las Pensiones, IRP) desligó la subida del IPC y fijó suelos del 0,25 % anual, lo que derivó en pérdida de poder adquisitivo en años de inflación moderada. Esa regla fue derogada con la reforma posterior y volvió a tomar como referencia el IPC.
Ver también: Revalorización anual, IRP, Base reguladora, Pensión bruta vs pensión neta.