Italia y España son los dos países europeos más parecidos en gasto público en pensiones. Ambas rondan el 14 % del PIB en 2023. Ambas tienen sistemas de reparto puro con cobertura amplia. Ambas afrontan envejecimiento severo y baja natalidad. Y sin embargo, sus trayectorias proyectadas hasta 2050 son opuestas: España va a subir hasta el 17,3 % del PIB según el Ageing Report 2024 de la Comisión Europea; Italia inicia un descenso desde 2030 después de décadas en el mismo nivel. Dos gemelos en el presente, dos divergentes en el horizonte. La diferencia no es macroeconómica: es una reforma de 1995 que España no hizo.
La cifra
- España, gasto público en pensiones 2023: 13,16 % del PIB (Eurostat ESSPROS).
- Italia, gasto público en pensiones 2023: en el rango del 14 % del PIB, ligeramente por encima de España (cualitativo, según ESSPROS y Ageing Report).
- Proyección AWG (Comisión Europea, Ageing Report 2024):
- España 2050: 17,3 % del PIB. España 2070: 16,7 %.
- Italia 2050: estable o en ligero descenso respecto a su nivel actual (cualitativo).
- Proyección AIReF para España: línea base 2050 = 16,1 %; 2070 = 14,7 %.
- Tasa de dependencia mayores 2024: España 30 %; Italia, una de las más altas de la UE (cualitativo).
- Reforma estructural Italia: Ley 335/1995 (Dini) — sistema NDC desde 1996, completado para todas las cohortes por reformas posteriores (Monti-Fornero 2011).
Cómo se calcula
Las dos cifras de partida proceden de Eurostat (ESSPROS): gasto público total en prestaciones de vejez y supervivencia. Para 2023, España registra 13,16 % del PIB; Italia se sitúa ligeramente por encima, en torno al 14 % según las estadísticas comparables.
Las proyecciones a 2050 y 2070 proceden del Ageing Report 2024 de la Comisión Europea, elaborado conjuntamente por el AWG (Ageing Working Group) y el Comité de Política Económica. El metodo unifica supuestos macroeconómicos y demográficos para los 27 Estados Miembros.
- Para España, la proyección AWG sitúa el gasto en 2050 en 17,3 % del PIB y en 2070 en 16,7 %. La curva sube hasta finales de los 2040 y luego se aplana porque la generación del baby boom empieza a extinguirse demográficamente.
- Para Italia, la proyección AWG es distinta en forma: el gasto se mantiene cerca del nivel actual hasta finales de la década de 2020 y luego inicia un descenso paulatino. La razón es la reforma estructural completada entre 1995 y 2011.
La AIReF española coincide en la dirección con AWG (sube hasta 2050, baja después) pero con cifras menos pesimistas: 16,1 % en 2050 y 14,7 % en 2070.
Por qué importa
La divergencia entre los dos países es la mejor evidencia disponible de que las reformas estructurales sí cambian la trayectoria fiscal a largo plazo. Italia y España comparten:
- Demografía envejecida con baja natalidad (Italia ligeramente peor en 2023).
- Mercados de trabajo con alta participación femenina aún pendiente, mucho desempleo histórico, dualidad fija-temporal alta.
- Sistemas de reparto puro con cobertura universal.
- Cultura del segundo pilar de capitalización todavía limitada.
Y sin embargo, divergen en proyección porque Italia hizo una reforma que España no ha hecho: la transición a un sistema NDC (Notional Defined Contribution) que ajusta automáticamente la pensión a la esperanza de vida.
La cifra de 17,3 % del PIB para España en 2050 no es una catástrofe en sentido absoluto: hay países (Francia, Bélgica) en el mismo rango. Pero significa que España necesita encontrar 3-4 puntos adicionales del PIB entre cotizaciones, impuestos y MEI para financiar el incremento. Italia no lo necesita.
La reforma italiana: NDC desde 1995
Italia inició su reforma estructural con la Ley 335/1995 (Dini), que introdujo el sistema Notional Defined Contribution para los nuevos cotizantes a partir de 1996. La idea: cada trabajador acumula un "capital teórico" durante su carrera; al jubilarse, ese capital se divide entre la esperanza de vida residual de su cohorte para calcular la pensión.
El cambio crítico es el divisor: si las cohortes que se jubilan en 2050 viven más años que las que se jubilaron en 2010, la pensión mensual se reduce automáticamente para repartir el mismo capital teórico entre más años. Es un ajuste de longevidad automático.
La transición fue larga porque las cohortes ya cotizando en 1995 mantenían sus derechos consolidados bajo el régimen anterior. La reforma Monti-Fornero de 2011 aceleró la transición, aplicando el NDC pro-rata a todas las cohortes activas independientemente de cuándo empezaron a cotizar. Eso es lo que ha permitido a Italia "anclar" el gasto en pensiones a un nivel que la demografía no puede romper al alza.
Lo que España no ha hecho
España ha hecho cuatro reformas de pensiones desde 2011, pero ninguna ha cambiado la arquitectura de cálculo:
- Ley 27/2011 (Zapatero): subió edad legal a 67 años con periodo transitorio largo y aumentó años de cómputo de la base reguladora a 25.
- Real Decreto-Ley 5/2013 (Rajoy): introdujo el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización, mecanismos que ajustaban la pensión a la longevidad y a la situación financiera del sistema.
- Ley 21/2021 (Sánchez 1): derogó el factor de sostenibilidad y restableció la revalorización con IPC. Introdujo el MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional) como sustituto, una cotización adicional que alimenta el Fondo de Reserva.
- Real Decreto-Ley 2/2023 (Sánchez 2): extendió el cómputo a elección entre 25 y 29 años (mejores 25 de los últimos 29) e introdujo destopes graduales del tope contributivo.
Las cuatro reformas tienen efectos paramétricos (movieron edades, años, topes), pero ninguna introdujo NDC, balance automático o ajuste por longevidad permanente. La revalorización con IPC garantizada por ley significa que cualquier shock demográfico se traslada al lado de los ingresos: cotizaciones más altas, MEI, impuestos generales o déficit. No al lado del gasto.
El precio que pagan los italianos
La estabilización del gasto italiano no es gratis. Tiene tres consecuencias visibles:
- Tasa de reemplazo decreciente: las cohortes italianas que se jubilan en 2030 y 2040 cobrarán una pensión mensual sensiblemente inferior, en términos relativos al último salario, que las que se jubilaron en 2010. La tasa de reemplazo italiana proyectada cae de niveles altos hacia el 60-65 % bruto a mediados de siglo.
- Edad real de jubilación más alta: el sistema NDC penaliza la jubilación temprana porque divide el capital nocional entre más años. Los italianos posponen la jubilación más que los españoles para compensar.
- Pensiones complementarias necesarias: con tasa de reemplazo decreciente, el segundo pilar privado es necesario, no opcional. Italia lo ha intentado con los fondi pensione (planes de empresa y abiertos), con cobertura todavía limitada.
España no enfrenta esta presión hacia abajo en la pensión mensual porque la revalorización IPC está garantizada. La presión recae en el lado del ingreso público: cotizaciones, MEI, impuestos.
La generación bisagra: dos países, dos cohortes 1965
La generación nacida alrededor de 1965 es la cohorte clave para entender la divergencia. En España e Italia esa cohorte está empezando a jubilarse ahora.
- En Italia, esa cohorte cotizó la primera mitad de su vida laboral bajo el régimen pre-1995 (prestación definida) y la segunda bajo NDC. Su pensión final es pro-rata: una parte calculada con el método antiguo, otra con el nuevo. La factura de su jubilación se mantiene en el rango actual.
- En España, esa cohorte se jubila íntegramente bajo el régimen vigente, con base reguladora de los últimos 25 años (27 desde 2027) y revalorización IPC garantizada. La factura crece según las cohortes son cada vez más numerosas.
Ese mismo perfil demográfico, dos arquitecturas de cálculo distintas, dos trayectorias fiscales opuestas. La cifra de 17,3 % del PIB en 2050 en España no es una predicción macroeconómica: es la consecuencia matemática de no haber hecho la reforma que Italia sí hizo.
Lo que no estamos diciendo
- No estamos diciendo que el sistema italiano sea mejor o peor que el español. La reforma italiana tiene costes muy concretos que recaen sobre el jubilado.
- La cifra de gasto en Italia en 2023 (~14 % PIB) y la trayectoria proyectada son cualitativas salvo donde se cita ESSPROS o AWG. Las cifras finas varían entre fuentes.
- La proyección AWG 2050 para España (17,3 %) es la más pesimista; AIReF línea base es 16,1 %. Las cifras pueden actualizarse en próximos Ageing Reports.
- Italia ha tenido reformas paramétricas adicionales (Quota 100, Quota 102) que han ido modificando edades efectivas. La cifra agregada del sistema esconde múltiples ajustes.
En resumen
- 2023: España e Italia gastan casi lo mismo en pensiones (~13-14 % del PIB).
- 2050 AWG: España 17,3 % del PIB. Italia, estable o en ligero descenso.
- La diferencia no es macroeconómica: es la reforma NDC italiana de 1995-2011 que España no hizo.
- Italia traslada el riesgo de longevidad al jubilado vía pensión decreciente. España mantiene la pensión nominal y traslada el coste al contribuyente futuro.
- Las cohortes que se jubilan ahora ya viven en los dos lados de la divergencia.
Fuentes
- Comisión Europea, Ageing Report 2024, proyecciones país a país de gasto en pensiones.
- Eurostat ESSPROS, Old age and survivors expenditure, año de referencia 2023.
- AIReF, Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones.
- Ley 335/1995 (Riforma Dini), Italia. Ley 214/2011 (Riforma Monti-Fornero), Italia.
- Ley 21/2021 y Real Decreto-Ley 2/2023, España.
