Las proyecciones oficiales coinciden en una dirección: hacia 2040-2050, alrededor de un tercio de la población española habrá superado los 65 años. La tasa de dependencia —mayores de 65 sobre activos de 16 a 64— pasará del 30 % actual al 53 % en 2050, según la AIReF. Galicia y Asturias, las comunidades más envejecidas, ya superan en 2026 el 25-27 % de mayores de 65 sobre el total regional. Lo que será España en 2040 ya existe, en miniatura, en el noroeste peninsular. Y la fotografía de toda España se va a parecer cada vez más a esa miniatura.
La cifra
- Tasa de dependencia mayores 2024: 30 % (INE).
- Tasa de dependencia mayores 2050 (AIReF): 53 %.
- Mayores de 65 sobre el total nacional 2024: ≈ 20 %.
- Proyección mayores de 65 sobre el total 2040: ≈ 28-30 % (cualitativo, en línea con proyecciones AIReF y CE).
- Galicia 2026: en torno al 26-27 % de la población con 65+ años (cualitativo).
- Asturias 2026: en torno al 27-28 % de mayores 65 (cualitativo).
- Pensionistas 2024 → proyección 2050: 9,3M → 16M.
Cómo se calcula
La cifra de "uno de cada tres españoles tendrá más de 65" se construye combinando dos series:
- La proyección de población del INE, que estima cómo evolucionará la pirámide demográfica española hasta 2073, basándose en hipótesis de mortalidad, fecundidad y migración.
- La proyección AIReF y de la Comisión Europea (Ageing Report 2024) sobre tasa de dependencia, que cruzan esa pirámide con el cómputo activos/inactivos.
La AIReF, en su Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones de 2023, fija la tasa de dependencia mayores en el 53 % para 2050: por cada 100 personas en edad de trabajar (16-64), habrá 53 mayores de 65. Para llegar a una proporción de mayores sobre la población total, hay que añadir a la fórmula a los menores de 16. La cifra resultante se mueve en torno al 28-30 % de mayores 65 / total hacia 2040 y al 30-33 % hacia 2050.
Esa proyección depende fuertemente de las hipótesis de migración: si España recibe más migración neta en edad de trabajar, la tasa baja. Si la migración se frena, sube. Las versiones AIReF y CE incorporan rangos para ambos escenarios.
Hoy ya hay regiones españolas que rondan ese punto. Galicia y Asturias se acercan al 27-28 % de mayores sobre el total regional. Castilla y León y Cantabria están en niveles parecidos. El futuro proyectado de España existe ya, en pequeño, en el noroeste.
Por qué importa
El envejecimiento es el driver principal de tres dinámicas a la vez:
- Gasto en pensiones: del 13,16 % del PIB en 2023 al 16,1 % en 2050 (línea base AIReF) o 17,3 % en 2050 (Comisión Europea, AWG). Cada punto del PIB supone unos 14.000 millones de euros anuales.
- Gasto sanitario: la población mayor consume entre 4 y 5 veces más recursos sanitarios per cápita que la población activa joven. Más mayores, más presión sobre la sanidad pública.
- Demanda de cuidados de larga duración: la Ley de Dependencia atiende ya a más de 1,5 millones de personas; la proyección a 2050 dobla esa cifra.
El sistema español de pensiones es solo una parte de la presión total que el envejecimiento ejerce sobre las cuentas públicas. Es la parte más visible, pero no la única.
La España que ya está envejecida
Si se quiere ver cómo será España hacia 2040, basta con visitar Galicia interior o Asturias central. En esas regiones la pirámide demográfica está invertida: más cohortes mayores que menores. La proporción de pensionistas sobre la población activa es ya elevada, los pueblos pierden población joven y los servicios públicos se concentran en atender a colectivos mayoritariamente mayores.
Tres datos que ilustran el desequilibrio territorial del envejecimiento:
- Galicia tiene una esperanza de vida a los 65 años de 22,2 años (INE 2023). Sumado a la cohorte que ya supera los 65, el peso demográfico es estructural.
- Asturias lleva más de una década con saldo vegetativo negativo (más muertes que nacimientos) y apenas compensa con migración interior.
- Madrid, en cambio, es la CCAA con mayor esperanza de vida a los 65 (23,6 años) pero también la que más migración interior y exterior recibe en edad de trabajar. La pirámide se mantiene menos invertida que en el noroeste.
España va, en agregado, hacia el patrón gallego/asturiano. La velocidad depende de la migración: con migración alta, llega tarde; con migración baja, llega antes.
El factor migración
Las proyecciones AIReF e INE manejan escenarios alternativos de migración. La diferencia entre el escenario alto y el bajo en la cifra de mayores sobre el total se mueve, según las versiones, en 2-4 puntos en el horizonte 2050.
- Escenario alto (más migración neta): la tasa de dependencia roza el 45-48 % en 2050.
- Escenario base: 53 % (la cifra que se cita habitualmente).
- Escenario bajo (poca migración): pasa del 55 %.
La migración hace tres cosas simultáneamente: rejuvenece la pirámide, aumenta el número de cotizantes (y por tanto los ingresos del sistema) y, con el tiempo, se incorpora a la cohorte mayor y vuelve a presionar el gasto. Es un alivio temporal, no una solución permanente. Pero ese alivio temporal puede ser decisivo durante la fase aguda del baby boom (2030-2050), cuando el sistema soporta su mayor presión.
La perspectiva histórica
La velocidad del envejecimiento español tiene poca comparación internacional. En el siglo XX, España pasó de una pirámide juvenil clásica (mucha base, poca punta) a una pirámide invertida en menos de 60 años, mientras países como Francia, Alemania o el Reino Unido recorrieron el mismo trayecto en 100-120 años.
- 1981: la cohorte de mayores de 65 representaba en torno al 11 % de la población española.
- 2001: 17 %.
- 2024: 20 %.
- Proyección 2040: 28-30 %.
- Proyección 2050: 30-33 %.
España acelera mientras el resto de Europa estabiliza. Italia y Japón llegaron al 30 % de mayores antes; Alemania y Francia están más cerca de mantener su tasa estable hasta 2040. España converge con Italia y Japón en la siguiente década, lo que la sitúa entre los países más envejecidos del mundo.
Lo que cambia ahora
El sistema español de pensiones es paramétrico: cada reforma ajusta variables (edad, años cotizados, base reguladora, cuota de cotización) sin cambiar la estructura. Las reformas recientes (2011, 2013, 2021, 2023) han movido las palancas en una sola dirección:
- Más años trabajados (edad de jubilación a 67 en 2027).
- Más años cotizados para llegar al 100 % (37 años desde 2027).
- Más años de cómputo en la base reguladora (27 años desde 2027 con derecho a descartar los 24 mejores).
- Más cotización (MEI desde 2025, destope de bases máximas hasta 2050, cuota de solidaridad).
- Vinculación al IPC (revalorización automática desde 2021).
Estas medidas amortiguan, pero no neutralizan, el efecto demográfico. La AIReF prevé que el gasto en pensiones siga creciendo hasta el 16,1 % del PIB en 2050, incluso con reformas en marcha. La Comisión Europea, más exigente, prevé un 17,3 %.
La pregunta política no es si el sistema aguantará, sino bajo qué condiciones: hasta qué punto los pensionistas mantendrán poder adquisitivo, cuánto tendrán que aumentar las cotizaciones de los trabajadores activos, qué peso adicional tendrá el Estado a través de transferencias del Presupuesto.
Lo que no estamos diciendo
- No estamos diciendo que España vaya a colapsar demográficamente. Hay margen vía migración, productividad, participación laboral, reformas adicionales. Lo que la AIReF y la CE proyectan es un escenario base sin nuevas reformas; cada nuevo ajuste cambia la cifra terminal.
- La cifra de "uno de cada tres" hacia 2040 es un orden de magnitud: las proyecciones oficiales se mueven entre el 28 y el 30 % en ese horizonte, dependiendo del escenario. La aproximación al "tercio" se cumple plenamente en torno a 2050.
- El envejecimiento no es solo un problema fiscal: también afecta al mercado laboral (escasez de mano de obra en algunos sectores), al inmobiliario (despoblación rural), al diseño urbano (ciudades adaptadas a personas mayores), a la sanidad (presión asistencial). El sistema de pensiones es una parte del cuadro.
- La comparación con Galicia y Asturias es cualitativa: no estoy diciendo que España vaya a tener exactamente el modelo gallego, sino que el patrón demográfico de esas regiones anticipa dinámicas que se generalizarán.
- Cifras como "26-27 % en Galicia" son aproximaciones del orden del peso de mayores de 65 sobre el total regional, no datos exactos del último Padrón continuo.
En resumen
- Hacia 2040-2050, alrededor de un tercio de la población española habrá superado los 65 años.
- La tasa de dependencia mayores pasará del 30 % (2024) al 53 % (2050).
- Galicia y Asturias ya rondan el peso de mayores que España alcanzará en 2040.
- Pensionistas: 9,3M (2024) → 16M (2050), según AIReF.
- Las reformas recientes amortiguan, no neutralizan, la presión demográfica.
Fuentes
- AIReF — Opinión sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, 2023.
- Comisión Europea — Ageing Report 2024 (AWG).
- INE — Proyecciones de población 2024-2073.
- INE — Padrón continuo, cifras oficiales de población a 1 de enero de 2024.
- INE — Tablas de mortalidad, esperanza de vida a los 65 años, 2023.
