La serie de Eurostat ESSPROS para España permite seguir tres décadas largas de gasto en prestaciones de pensión sobre el PIB. La trayectoria no es lineal: hay tramos planos, periodos de aceleración rápida y un escalón asociado a cada gran recesión. El comportamiento puede dividirse, a grandes rasgos, en cuatro fases.
Primera fase, años noventa: el gasto crece de manera contenida, en paralelo a la consolidación del sistema y a la incorporación de cohortes que cumplen períodos de cotización completos. El crecimiento del PIB durante la segunda mitad de la década actúa como denominador favorable.
Segunda fase, 2008-2013: la Gran Recesión hunde el PIB y eleva el ratio sin que el gasto en pensiones cambie su trayectoria estructural. Es un efecto denominador clásico. Una parte significativa del aumento de los puntos porcentuales registrado en esos años se revierte cuando la economía vuelve a crecer.
Tercera fase, 2014-2019: el ratio se estabiliza ligeramente por encima del nivel previo a la crisis, en una franja del 12 %-13 % del PIB. La reforma de 2013 introduce el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización (IRP), que en la práctica congelan el poder adquisitivo de las pensiones; esa contención modera el numerador. La recuperación del PIB modera el ratio por la vía del denominador.
Cuarta fase, 2020-2023: la pandemia repite el efecto denominador de la crisis anterior, esta vez más bruscamente, y el gasto sube por encima del 13,5 % del PIB en 2020 antes de bajar al 13,16 % que registra la última lectura disponible (2023). En este tramo conviven tres fuerzas: jubilación de cohortes numerosas del baby boom, recuperación del IPC como mecanismo de revalorización tras la derogación parcial de la reforma de 2013 y crecimiento del PIB nominal por la inflación posterior a 2021.
La comparación con los países de referencia ayuda a calibrar el dato. Italia se mantiene de manera persistente por encima del 15 %, reflejo de una pirámide demográfica más envejecida y de un sistema con tasa de sustitución históricamente alta. Francia oscila en torno al 14,5 %-15 %. Austria, Grecia y Finlandia se sitúan en una franja parecida a la española. Por debajo aparecen los países nórdicos no fineses y Bélgica, donde el peso del pilar ocupacional reduce la presión sobre la cuenta pública.
La proyección de medio plazo no es una predicción de pensionde.org; las publicaciones de la AIReF y del propio Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones plantean escenarios al 2050 con horquillas amplias en función de productividad, inmigración, edad efectiva de jubilación y tasa de sustitución. Lo que la serie histórica deja claro es que el gasto/PIB es muy sensible al ciclo del denominador, y que los grandes saltos de los últimos veinte años se explican por movimientos del PIB tanto o más que por movimientos del propio gasto.
Quien quiera profundizar puede leer la ficha de comparativa internacional con el ranking del último año y la entrada tasa de sustitución en el glosario.