El ratio cotizantes-pensionistas es el indicador que compara, en cada ejercicio, el número de afiliados activos a la Seguridad Social que efectivamente cotizan con el número de pensionistas con derecho a prestación contributiva. Es uno de los termómetros clásicos del sistema de reparto: cada cotizante "soporta" la cuota correspondiente a una fracción de pensionista.
Cómo se calcula:
- Numerador: media anual de afiliados a la Seguridad Social en alta efectiva en cualquier régimen.
- Denominador: media anual de pensiones contributivas en vigor (jubilación, viudedad, orfandad, incapacidad permanente, favor de familiares).
- Resultado: número de cotizantes por cada pensionista.
Tres referencias informativas habituales:
- Ratio histórico amplio: la mayor parte del periodo democrático ha oscilado entre 2 y 3 cotizantes por pensionista, con picos de 2,7 y mínimos por debajo de 2 en momentos de crisis.
- Tendencia estructural: la evolución demográfica anticipa una caída paulatina del ratio a medida que la población activa pierde peso relativo y crece el número de pensionistas.
- Sensibilidad al ciclo: en crisis profundas el numerador cae con mayor velocidad que el denominador, deteriorando el ratio. En expansiones largas, el numerador se recupera y el ratio mejora antes de que la demografía vuelva a presionarlo.
El ratio cotizantes-pensionistas no debe interpretarse de forma aislada: las bases medias y el tipo de cotización efectivos tienen tanto o más impacto sobre los ingresos del sistema que el número de cotizantes. Un sistema con más cotizantes pero con bases medias bajas no necesariamente recauda más que uno con menos cotizantes y bases medias altas.
Ver también: Tasa de dependencia, Gasto en pensiones sobre el PIB, Equilibrio actuarial, Envejecimiento de la población.