Comparar pensión media con sueldo medio responde a una pregunta sencilla en apariencia y compleja en cuanto se entra al detalle: cuánto pierde una persona al pasar de la vida activa a la jubilación. La respuesta depende de cómo se mida cada lado.
En términos agregados, en abril de 2026 la pensión media de jubilación pagada por la Seguridad Social fue de 1.570 €/mes. La pensión media considerando todas las clases (jubilación, viudedad, incapacidad, orfandad, favor familiar) se situó en 1.368 €/mes. Estas cifras se cobran en catorce pagas, lo que las traduce a aproximadamente 21.980 € y 19.150 € anuales, respectivamente.
El salario medio anual en España depende de la fuente que se mire. La Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE, la Encuesta de Coste Laboral del INE y los registros de la Agencia Tributaria publican cifras distintas porque difieren la unidad muestral, el ámbito (asalariados, autónomos, todos los ocupados) y el tratamiento de complementos. En cualquier caso, el orden de magnitud reciente del salario medio bruto de los asalariados se mueve por encima de los 27.000 € anuales. La cifra concreta de la última actualización del INE se incorporará a esta ficha en cuanto se relocalicen los identificadores de la Encuesta de Coste Laboral, sustituidos en la última versión de su API.
Mientras tanto, el indicador internacionalmente comparable es la tasa de sustitución bruta publicada por la OCDE en Pensions at a Glance. En la edición de 2025, España presenta una tasa de sustitución bruta cercana al 80 %, frente a una media OCDE del 52 %. Significa que un trabajador medio que se jubila con carrera completa cobra una primera pensión equivalente, aproximadamente, a cuatro quintos de su último salario. Es una de las tasas más altas de la OCDE.
La tasa de sustitución agregada esconde tres matices importantes. Primero, mide la primera pensión, no la pensión a lo largo del tiempo: a partir del segundo año intervienen las revalorizaciones, que pueden mantener, mejorar o erosionar el poder adquisitivo según la evolución del IPC. Segundo, depende de la base de cotización; en pensiones que llegan al tope máximo legal la tasa efectiva es menor, porque la base reguladora se trunca antes de aplicar el porcentaje. Tercero, la tasa de sustitución neta —después de IRPF y cotizaciones— es algo más alta para los pensionistas, porque dejan de pagar cuotas a la Seguridad Social y la fiscalidad de los ingresos por pensión es algo más benigna en los tramos bajos.
A nivel territorial, las diferencias entre comunidades son significativas: la pensión media de jubilación en País Vasco supera con claridad la nacional, mientras que comunidades del sur y oeste se sitúan por debajo. Esa disparidad refleja la composición sectorial de las carreras (industria vs. agricultura, asalariados vs. autónomos) y la duración media de la cotización, no decisiones de política territorial. Para una lectura más fina por tipo de pensionista conviene leer las fichas de tipos de pensión y la entrada tasa de sustitución. La cifra publicada en cada ficha de comunidad autónoma y provincia permite además ubicar la pensión media local frente a la nacional, lo que da una primera aproximación territorial al ratio pensión/sueldo.